Sanando tu niño interior, con Risa Luna

Golpeando vigorosamente nuestros pies para conectar con la tierra, nuestras caderas se mecen en ritmos acuáticos mientras que nuestros brazos se elevan, ligeros como el aire. Es un jueves por la mañana en Urubamba, y Risa Luna está dirigiendo a un grupo pequeño a través de su lúdica y emotiva clase Danspiritual (danza espiritual). Instando a los participantes a enraizarse con la tierra y “sentirse parte de algo”, la meditación en movimiento creada por Risa se ha convertido en el complemento ideal de las sesiones de Niño Interior que ofrece online y en persona.

Durante los últimos cinco años Risa ejerció como coach del Niño Interior, mediante el cual guía a sus clientes a perfeccionar su propio empoderamiento y compasión convirtiéndose en el padre que siempre necesitaron. “Estoy aquí para ayudar a cualquiera que sienta que está preparado para elegir conscientemente asumir la responsabilidad de su vida”, dice Risa, una decisión que ella misma tomó hace unos años cuando hizo sus maletas y se mudó a Holanda.

Escuchar voces (internas)

Nacida y criada en Lima, Perú, Risa fue diagnosticada clínicamente con depresión a los 19 años y asumió que tendría que depender de antidepresivos por el resto de su vida. Aunque su carrera como pintora estaba floreciendo, seguía sintiéndose desdichada e inexplicablemente triste. Con su pequeño hijo a cuestas, decidió mudarse a Ámsterdam, “buscando que ocurra algo que se lleve (su) tristeza”

Sintiéndose triste e indecisa sobre qué hacer con su vida, se acostumbró a la compañía de su crítica interna, la cual se quejaba constantemente de la vida. No fue hasta pasar unos años de vivir en el extranjero que la voz cambió.

“Empecé a oír una voz que sonaba diferente a la conversación interna normal a la que estaba acostumbrada. Esta sonaba como una niña y estaba muy alterada, triste, y enfadada” Risa recuerda. Intuitivamente, se habló a ella misma como una madre imaginaria cariñosa, validando cada sentimiento que tenía y diciéndole que podía llorar todo lo que necesitara. Tras contarle a una amiga sobre esta experiencia liberadora, Risa conoció el trabajo con el Niño interior y empezó a investigar.

John Bradshaw (psicoterapeuta y autor), Thich Nhat Hanh (monje budista, entre otros muchos títulos) y Michelle Chalfant (terapeuta y coach de vida holística) son solo algunas de las grandes influencias en la investigación y la práctica de Risa. “Lo que todos tienen en común es la creencia de que, citando a Richard Schwartz, ‘no hay partes malas’”, dice Risa mientras nos relajamos en su tranquilo patio trasero en el Valle Sagrado. “Que todas las partes destructivas en nosotros, como niños internos heridos, tienen la intención de proteger a nosotros adultos de formas inapropiadas y anticuadas. La mayoría de las ‘partes’ pueden cambiar para mejor cuando encuentran a un adulto amoroso y compasivo que se preocupa por ellos”.

Combinando meditación, conversación e incluso una meditación en movimiento que Risa denomina DanSpiritual, sus clientes son llevados a conectar con su yo adulto mientras visitan a su niño interior (sus yo más jóvenes en varias etapas de la infancia). Bajo esta re-paternidad guiada y consciente, comportamientos comunes y patrones del niño interior herido, como la depresión, baja autoestima, relaciones dependientes, adicciones, procrastinación, indecisión, miedo y autosabotaje suelen disiparse.

“El trabajo con el Niño Interiores tanto un entrenamiento como una terapia”, explica Risa. “La gente no reconoce que los problemas que lidian en su adultez suelen estar relacionados con sus experiencias en la infancia. Nos fijamos en la gente a nuestro alrededor para que nos valide a nosotros y a nuestras emociones… pero en realidad lo que tenemos que hacer es satisfacer nuestras propias necesidades y las de nuestro niño interior. El punto de partida siempre es interno”

Sanando en el Valle Sagrado.

Habiendo asumido el papel del adulto maduro, amoroso y atento que necesitaba de niña, Risa pudo descubrir su inmenso potencial como coach…por no hablar de como persona. “Por fin puedo decir que me siento digna por el simple hecho de existir”, afirma con una sonrisa que irradia confianza.

Diecisiete años después de haberse mudado al extranjero, Risa regresó a su tierra natal, Perú, y aterrizó en el Valle sagrado. Actualmente vive en Urubamba en una acogedora casa que comparte con su gato negro, Feliz, y un huerto ecológico el cual cuida con esmero los fines de semana, Risa siente que esta exactamente donde debería estar.

“El clima y la naturaleza del Valle Sagrado son ideales, pero los espíritus afines que he encontrado aquí han sido un verdadero regalo. Aquí hay una consciencia compartida de que hay que hacer la tarea para curarse y convertirse en la mejor versión de uno mismo; de que queremos tener una relación verdadera con la naturaleza, y construir y mantener una comunidad segura. Habiendo crecido en Lima, el Valle Sagrado me ha mostrado un lado de Perú que no conocía, ¡y me encanta!”.

La formación del Niño Interior de Risa está disponible en persona (si te encuentras en el Valle) o en línea. Las sesiones pueden ser en español o en inglés y suelen durar entre 2 y 3 horas. 

Ponte en contacto con Risa a través de su página web o Instagram.

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