Maleza: Casa de arte en Urubamba

Paul Gambin y Alejandra Orosco son dos jóvenes fotógrafos, de nacionalidades inglesa-italiana y peruana, respectivamente. Ambos han realizado residencias artísticas y exposiciones por todo el mundo; de hecho, se conocieron mientras vivían en el extranjero trabajando en proyectos separados en Oaxaca, México. Actualmente en Urubamba, la pareja creativa, ha traído, de cierto modo, una parte de Oaxaca a su recién inaugurado centro de arte, Maleza. La biblioteca del centro, a la que se refieren como “el corazón” del proyecto, está profundamente inspirada en la biblioteca IAGO (Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca), creada por el conocido artista oaxaqueño Francisco Toledo la cual se mantiene en movimiento por los locales.

A diferencia de las bibliotecas de historia con siglos de antigüedad que se encuentran en el sur de México, Maleza es uno de los pocos espacios públicos del Valle Sagrado de Perú que ofrece a sus visitantes inspiradoras colecciones de libros y un espacio tranquilo para leer. Una estantería interactiva, diseñada por los cofundadores y hecha por un amigo, muestra su colección personal de libros de bolsillo y tapa dura (incluido Un Beso, un ingenioso proyecto de Alejandra lleno de mensajes ocultos en la codificación de una imagen). 

“Encontramos esta casa poco después de llegar al Valle y vimos que tenía mucho potencial”, cuenta Alejandra, mientras nos sentamos en un rincón con sombra en el jardín de Maleza. Antes de llegar a Urubamba, los artistas soñaban con dirigir una pequeña biblioteca centrada en el arte. La casa de adobe de dos pisos, situada a pocas cuadras de la Plaza de Armas, ha visto crecer su idea inicial hasta incluir: un gran jardín con una terraza cubierta, una cafetería, una sala de exposición, un patio trasero, y dos estudios de artistas que se pueden alquilar o sean utilizados para residencias.

Las paredes recién pintadas están decoradas con láminas enmarcadas de Paul y algunas de la colección de Magnum Photos, que rebota la luz natural que entra mientras caminamos por la casa. Clavel de aire, una variedad de suculenta que se puede ver colgada de cables eléctricos por el Valle, aparece en la sala de exposiciones como parte de la inauguración, Remover, creada por un artista anterior en residencia, Emilio Longhi. Necesitando pocos cuidados no solo para sobrevivir en lugares precarios, sino para prosperar y producir, plantas como estas, Alejandra interpreta, son similares a la necesidad del artista de crear sin importar las circunstancias; de ahí el nombre del proyecto, Maleza.

El olor a café recién hecho, el leve susurro del pasar de las páginas de un álbum de fotos, y la persistente expectación ante la sesión de preguntas y respuestas con un artista visual invitado llenan el ambiente; la sinergia entre los diversos proyectos en simultáneo que se llevan a cabo habla mucho de lo que Paul y Alejandra visualizan para Maleza como centro artístico y puente entre comunidades.

“Uno de los pilares de Maleza es que sea un lugar donde la comunidad local y extranjera se puedan unir… donde artistas y artesanos sean bienvenidos por igual a compartir su talento”, comenta Paul, mencionando planes para futuras actividades y exhibiciones que unirán estos dos mundos.

“Este encuentro, lo tradicional con lo contemporáneo, va a ser una continua conversación e investigación en Maleza”, dice Alejandra. “Soy de Lima, pero incluso como peruana me siento extranjera aquí en el Valle, toma tiempo entender el código local y encontrar tu lugar en el. Y esa es la verdad, ¿Por qué pretender lo contrario?”.

Conversaciones íntimas y personales como estas, que hablan de identidad, pertenencia, comunidad, han estado presentes en las exhibiciones organizadas por Maleza. Una oportunidad única para conocer el proceso, la inspiración incluso la prueba y error que hay detrás de la obra terminada de un artista, estos encuentros íntimos están abiertos al público y se han convertido en un medio de encuentro y conversación entre creativos y estudiantes inspirados. A diferencia de las galerías, que suelen mostrar únicamente el producto final, Maleza es una ventana a la historia de una pieza de arte, ya sea a través de sus valiosos y bien pensados eventos o el viaje esclarecedor de un artista contado a través de un libro de fotos.

Visita Maleza en Urubamba (Ji. Yupanqui 611) y síguelos en Instagram

Esta entrevista fue traducida por Daniela Caro.

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